Hola gladys40.
Es verdad que es muy importante poder hablar libremente de todos los temas relacionados con la sexualidad y más si de esta manera se pueden evitar enfermedades.
Algo de información sobre el tema:
La higiene íntima femenina tiene muchas caras fáciles de cuidar y que permitirán mantener el cuerpo de una forma sana y natural.
Es fundamental que la zona genital se mantenga perfectamente limpia, para lo cual se requiere delicado lavado con agua y jabón neutro, pues mediante la higiene es posible prevenir el mal olor y la aparición de infecciones. La vagina, salvo que lo prescriba el ginecólogo y ante situaciones muy concretas, no debe ser aseada en su interior, ya que tiene su propio mecanismo depurador.
Sin embargo, muchas veces no basta con la limpieza que el baño proporciona debido a que existen factores externos que alteran la higiene, entre los que se encuentran:
Uso de ropa interior ajustada y elaborada con materiales sintéticos.
Empleo de jabón con fragancia para lavar la zona genital, pues este tipo de producto puede ocasionar irritación y alergia.
Aplicación de atomizadores y jaleas anticonceptivas, ya que pueden causar molestias y desequilibrar la flora vaginal.
Las relaciones sexuales llegan a generar alteraciones químicas y en la higiene vaginal; además, son "puerta abierta" a infecciones de transmisión sexual.
La práctica de sexo oral sin previo aseo bucal contamina y daña la zona genital.
El periodo menstrual, ya que no cambiar toallas o tampones en lapso de 4 a 6 horas puede generar mal olor.
Cambios hormonales durante la pubertad, embarazo y menopausia.
Por lo anterior, la higiene íntima debe incluir, además del lavado con agua y jabón neutro, los siguientes cuidados:Usar ropa interior de algodón, ya que el naylon y demás fibras sintéticas favorecen la retención de humedad y el cultivo de bacterias.
No vestir prendas muy ajustadas o pantimedias para evitar rozaduras o que se acumule humedad; en general, la mayoría de la ropa impide la ventilación adecuada, por lo que la higiene íntima debe ser continua, sin que este buen hábito se vuelva obsesión.
Utilizar toallas y tampones durante lapsos no muy prolongados; se recomienda cambiarlos cada 4 a 6 horas.
Antes de tener contacto sexual es recomendable lavar perfectamente bien las manos para evitar que los genitales se infesten de bacterias durante los juegos eróticos; asimismo, es fundamental asear la boca antes de tener sexo oral.
No es conveniente realizar duchas vaginales frecuentes porque suelen eliminar sustancias naturales y microorganismos que protegen a la vagina; lo recomendable es recurrir a ellas cuando el ginecólogo lo indique.
No usar esponja o guantes sintéticos para limpiar la zona genital, porque en ellos se acumulan infinidad de gérmenes.
Evitar y/o moderar la aplicación de desodorantes íntimos porque pueden causar irritación, inflamación o reacción alérgica; además, impiden percibir por su olor alteraciones que pudieran requerir tratamiento médico específico.
Realizar la higiene anal hacia atrás para evitar contaminar la zona vaginal con bacterias procedentes de las heces.
Los especialistas recomiendan ser muy observadora con el propio cuerpo, ya que hay cambios que se producen, y a la menor sospecha de que sufras alguna alteración, debes visitar de inmediato al ginecólogo quien sabrá cuál es la mejor forma de actuar y de recetarte.
Saludos