Fabricación de la base de jabón: manos a la obra
Algunos estarán pensando a estas alturas “aquí se mezcla algo tan pringoso como el aceite de cocina y algo corrosivo, y esto me sirve para lavarme o para recordar un olor?”. Pues sí señor, el resultado os va a sorprender. Misterios de la química.
Hay muchos tipos de jabón, en función principalmente de la grasa que se use. Yo personalmente utilizo Aceite de oliva, muy típico de mi región, resultando el clásico “Jabón de Castilla”. Si bien no es el más barato, presenta un color blanco, buena dureza, espuma cremosa y un olor muy suave. Sin embargo se pueden usar otras grasas características de otras zonas, o bien más baratas, como girasol, coco, sebo de cerdo, etc. Utilizo dos recetas, según sea para uso en la piel o para el lavado de ropa. En el primero, la reacción del aceite neutraliza lo más completamente que se puede a la sosa, por lo que su pH es más neutro y más emoliente y suave. En el segundo, la reacción no es completa, y “arranca” la suciedad incrustada (parece un anuncio de TV).
El mensaje puede resultar un poco largo, sin embargo creo que merece la pena ir aclarando bien las cosas.
Para la realización de la base de jabón de uso cosmético hacen falta como materias primas:
- aceite de oliva: 1,5 litros
- agua : 1.5 litros
- sosa cáustica en lentejas : 200 gramos
- un puñado pequeño de sal de cocina
Se puede utilizar aceite limpio, comprado directamente en la tienda, o bien aceite ya usado para la fritura, sin que el resultado varíe prácticamente. Sin embargo, yo reservo el usado para el jabón dedicado a la limpieza.
De aquí se obtiene del orden de
¡3 Kg de jabón!, que vienen a ser unas 15 pastillas de tamaño normal.
La cantidad de sosa utilizada puede variar en función de la grasa empleada, por un factor que se conoce como índice de saponificación. Con esto de la globalización, y como este mensaje puede ser leído en lugares donde utilicen distintas grasas, incluyo una tabla para el cálculo de la cantidad de sosa a añadir.
Nota: Estos cálculos se realizan para el peso de aceite en gramos. Generalmente las grasas suelen tener valores de densidad cercanos a 1 g/ml, por lo que el uso del volumen en mililitros no supone una importante variación.
• 0,134 Aceite de oliva
• 0,190 Aceite de coco
• 0,141 Aceite de palma
• 0,134 Aceite de girasol
• 0,128 Aceite de ricino
• 0,136 Aceite de almendras
• 0,133 Aceite de aguacate
• 0,135 Aceite de soja
• 0,136 Aceite de maiz
• 0,133 Aceite de sésamo
• 0,069 Aceite de jojoba
• 0,156 Aceite de palmiste
• 0,132 Aceite de germen de trigo
• 0,137 Manteca de cacao
• 0,128 Manteca de karité
El cálculo es sencillo, solo hay que multiplicar: para aceite de oliva 1500 ml y valor de 0.134, el resultado es 1500 x 0.134 = 201 gramos. Vamos, 200 gramos para redondear. Si tenéis alguna duda podéis consultarme antes de hacerlo, y se busca el dato concreto.
y como materiales:
• Cubo o baño de plástico (con capacidad para unos 10 litros).
• Cuchara de madera (solo para este uso).
• Molde. Pueden ser de plástico o madera. Se suelen hacer bloques grandes que después se cortan, por lo que puede ser un cajón rectangular que no uses, y de al menos 4 o 5 litros de capacidad. También puedes utilizar moldes más pequeños rectangulares o con formas (aquí puedes obtener las formas marinas, Guille), de los usados para escayola o plastilina.
Los pasos son los siguientes:
1. Colócate los guantes y las gafas de protección y sitúate en un lugar bien ventilado. Ten en cuenta que durante la próxima hora no vas a hacer otra cosa. Pesa la cantidad necesaria de sosa en un bote de plástico sin tocarla con las manos (usa la cuchara) y resérvala. Añade el agua en el cubo, y a continuación ¡con cuidado!, echas la sosa agitando la disolución procurando no salpicar. Notaras que se calienta, ya que la reacción de disolución desprende calor (exotérmica), y además desprende vapores que resultan algo irritantes. No toques este contenido y si te salpicas, lávate con abundante agua, ya que es corrosivo. Remueve durante unos 10-15 minutos, hasta que se disuelva completamente y el líquido esté transparente. (Adjinto fotos, no son mías, pero sale igual)

2. Añade despacio el aceite, mientras agitas lenta pero continuamente SIEMPRE EN EL MISMO SENTIDO. Si no lo haces, el jabón puede “cortarse”, separándose de nuevo una fase acuosa y otra grasa. Ahora hay que seguir agitando durante un buen rato, por lo menos media hora, hasta que la mezcla se haga mas espesa y clara. El cambio es como cuando haces mayonesa y los ingredientes se unen (emulsionan), aunque mas líquido. Si durante este tiempo se corta el jabón, prueba a añadir un chorrito de agua y sigue agitando. Esta mezcla, solo se ha neutralizado parcialmente, por lo que sigue siendo irritante, no la toques. Si quieres un jabón que no sea el básico, es aquí donde debes añadir los ingredientes (que después te cuento al final).


3. Se vierte en el molde con cuidado y se tapa sin que toque la mezcla. Se deja reposar en un lugar tranquilo, y a los dos días, se destapa y nos encontramos con una macro pastilla de jabón. Este aún sigue siendo algo irritante, ya que el proceso de saponificación no se ha completado aún, y el líquido que pueda contener puede producir irritaciones en la piel, pero ya podemos tener una idea del resultado.
Con los guantes puestos, voltea el cajón sobre una cartón o papel absorbente limpio y desmolda. Con un cuchillo afilado, corta el bloque en pastillas de un tamaño adecuado, que presentará la duraza de un queso semicurado, y ADMIRA TU OBRA, aún incompleta. Notarás un tacto resbaloso (indicador de que aún queda sosa sin reaccionar), y un color amarillo claro.


4. Ahora viene un paso muy importante y que de ninguna forma debes saltarte: LA MADURACIÓN. Este producto requiere de un tiempo mínimo de reposo para que reaccionen completamente los ácidos grasos del aceite con la sosa (se neutralice y sea apto para la piel), se absorban los líquidos, endurezca y mejore su aspecto. Los trozos se envuelven en un papel (si puede ser algo absorbente mejor) y se coloca en un lugar seco y aireado durante al menos 4 SEMANAS. Un buen sitio es encima de un ropero o estantería alta. Una propiedad del jabón es que cuanto más madura más bueno es.
Pasado este tiempo, y tras alguna que otra inevitable miradita, rescátalos y disfruta de tu propio jabón casero. Para conservarlo, puedes envolverlo en plástico de liar bocatas, en cajas, etc, para evitar que se seque.
Este jabón debe ser blanco o ligeramente coloreado, consistencia de queso duro y olor a limpio característico.
Si deseas personalizar tu jabón con olor, color, textura o forma propia, puedes hacer lo siguiente.
Cuando la mezcla haya espesado, final del paso 2, debes esperar un poco hasta que se enfríe la mezcla hasta unos 40ºC, ya que de otra forma los compuestos olorosos se volatilizan, pueden reaccionar, los colores pueden modificarse, etc. Comprueba la temperatura con un termómetro, o simplemente tocando el recipiente por fuera hasta que no queme. Recuerda que la mezcla es irritante, no la toques directamente.
Ahora puedes añadir:
Olor:
- Aceites esenciales, solos o mezclados, en una proporción de 5-10 ml por litro de aceite. Esta cantidad dependerá de la intensidad que quieras o de la fuerza del mismo.
- Añade plantas aromáticas, creo que las secas son mas estables (pétalos de caléndula, hojas de romero, flores de lavanda, etc).
Color:
Si has utilizado alguna de los ingredientes anteriores, seguramente se habrá coloreado algo, aunque siguieres colores mas fuertes puedes usar:
- Colorantes alimentarios, de los usados en repostería o cocina, y que no son perjudiciales para la piel.
- Prepara aparte una cocción con 3 partes de plantas aromáticas y 1 parte de agua. Lleva el agua sola a ebullición y añade las plantas, baja el fuego al mínimo y reduce a la mitad sin que hierva. Añade solo una pequeña porción al jabón, no se vaya a cortar. Algunas sugerencias son manzanilla (amarillo), te verde (verde), malva o lavanda (morado), etc. Además le darás el olor y las propiedades características de la planta.
Hay otras muchas posibilidades para personalizar el jabón, como añadir hojas de plantas secas troceadas para darle otra textura, miel para la piel, cera de abejas derretida en el aceite tibio, etc.
Os invito a que hagáis una prueba, por lo menos del básico para empezar, que ya huele bastante bien, añadiendo alguna esencia. Si os animáis, después podéis ir probando otras opciones.
Siento que haya salido un macromensaje.
Espero que nos conteis como os ha salido, si es que alguien se anima. ANIMO ES FACIL.
En caso de duda, no os importe preguntar.